El espíritu de la desperacion ronda el Choco
"Por falta de de asistencia social han muerto mas de 120 niños Embera en el Bajo Atrato chocoano"

Por: Camilo Santana Murcia
Embera Katio es un resguardo indígena que se sitúa en la cuenca el rió Salaqui en el Bajo Atrato Chocoano, y que ha estado ahí durante muchos años sin ser molestado, hasta 1997, cuando la guerra injusta que se vive en el país llego a este lugar, y con ella el olvido, que tal vez a sido de siempre por parte de el estado.
Ahora son paramilitares y guerrilla los que gobiernan estas tierras que por herencia les pertenecen a los Embera, aunque no solo sangre, disparos y muertes han tenido que aguantar estos indígenas, también han visto como han sido hacinados en un pequeña parte de las tierras que antes les pertenecían y sumado a eso, han tenido que soportar la exclusión social, debido a que los actores armados que rondan la zona no dejan entrar alimentos, ni recursos básicos que necesitan los 325 indígenas Embera que se ubican en esta zona; debido a esto, mas del 75% de la población se encuentra enferma.
Hollman Morris y su equipo de investigación con el que elaboran un programa en el que tratan problemáticas sociales en las cuales se violan los derechos humanos, llamado Contravia; fue en el 2004, ya hace tres años, a este resguardo indígena con el fin de investigar las misteriosas razones por la cuales 14 niños Embera, colombianos, se había suicidado; y se encontró en ese entonces con que aparte de estos niños, mas de 120 habían muerto por enfermedades comunes debido a que no llegan o es muy difícil salir en busca de ayuda medica elemental.
Los Embera afirman que un demonio malvado se despertó gracias a tanto odio y muerte que la guerra a traído a estas tierras, y es este el que ha provocado la muerte y los suicidios de los niños en esta población, convirtiendo así a los Jaibanas, guerreros, brujos o chamanes de esta tribu, en los únicos con poder suficiente para contrarrestar este demonio. Aunque tal vez rezos y embrujos no sean lo único que pueda detener estas muertes, ya que la problemática real es que los Embera asi como la población chocoana conformada por afrocolombianos e indígenas ha sido olvidada por el gobierno, tal vez por que para ellos así como para los entes de salud, la prioridad es seguir derramando sangre inocente, viendo a niños y madres hundidos en mares de lagrimas, viendo como se convierte balas y bombas en el pan de cada día para algunos. Tal vez porque para el presidente y su plan de gobierno esto sea la adecuada seguridad democrática que se merecen nuestros indígenas; y asi lo ratifica el ex-viceministro de salud y protección social, de ese entonces Eduardo Alvarado, en sus declaraciones al programa Contravia cuando fue indagado sobre el caso; "Aquí lo fundamental es resolver los problemas de la guerra". dijo, sin ninguna muestra de asombro e interés sobre el caso, como si la problemática no fuera asunto de el.
Tal vez la salida a este problema no la tenga el gobierno, tal vez la solución la tengamos nosotros en nuestras manos, al dejar de fijarnos solo en las cuatro paredes que nos rodean y nos demos cuenta que detrás de estas, se encuentra un verdadero e inmenso mundo, con tristezas y alegrías.




